Contrarestar el estrés térmico en el deporte.

10-06-2019  ¦  Biolaster

El rendimiento de un atleta puede verse afectado negativamente por causas de diferente origen que deriven en una misma consecuencia, un estímulo estresante que influencie la homeóstasis y la capacidad de adaptación del organismo ante las mismas.

Contrarrestar el Estrés Térmico en el Deporte

En una situación de reposo, los efectos perniciosos que produce un exceso de calor pueden sobrellevarse de mejor o peor manera, pero en una situación en la que el organismo se expone a estímulos estresantes añadidos como un esfuerzo físico sostenido o la gestión psicológica de la ansiedad competitiva, tomar medidas para limitar, contrarrestar y disminuir la posible pérdida en la capacidad de rendimiento se hace perentorio.

Mantener la Homeóstasis

En condiciones de estrés térmico, el organismo demanda esfuerzos desmesurados para mantener la temperatura interna, mediante el intercambio de agua y demás sustancias del cuerpo. Cuanto mayor sea la el esfuerzo para mantener la termorregulación, mayor será la fatiga que se produzca.

Deshidratación

Uno de los principales mecanismos fisiológicos termorregulativos es la sudoración. La evaporación de líquido sobre la piel ayuda a disminuir la temperatura externa. Esta respuesta da lugar a pérdida de fluidos y electrolitos, aumentando la presión arterial y la frecuencia cardiaca, y disminuyendo el flujo de sangre a la musculatura activa y a la piel, conduciendo a una pérdida de rendimiento atlético. 

Retrasar la fatiga – Aumentar el Rendimiento

Pongamos como ejemplo a ciclistas del Giro de Italia 2019, como podemos ver en el siguiente vídeo, en el periodo previo a la salida de una crono, tratando de contrarrestar el efecto de la alta temperatura ambiental colocándose Chalecos Térmicos como Arctic Heat para disminuir la temperatura del núcleo corporal del cuerpo.

Vídeo: Chaleco Arctic Heat | Giro de Italia 2019 

Enfriar el cuerpo previamente y/o durante ejercicio en ambientes calurosos puede mejorar la habilidad de sostener esfuerzos intensos durante largos periodos de tiempo, debido a que el enfriamiento de la piel contribuye a un número de ventajas fisiológicas como:

  • Menor contribución del gasto cardiaco dirigido a la piel.
  • Menor temperatura corporal QUE hace que se tarde más en alcanzar niveles críticos, retrasando la fatiga.
  • Conservación de fluidos, evitando deshidratación, y por tanto, evitando pérdida de rendimiento.

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